Seguidores
martes, 15 de marzo de 2011
Hablemos de cosas de verdad, de lo mortal.
Cada segundo que paso pensando en él, es un segundo que pierdo sin hablar con él, sin estar con él, sin abrazarle, sin besarle. He perdido millones de segundos desde la última vez que le vi. Tantos segundos pensando que siempre recordaré cada minuto, cada instante que estuvo a mi lado, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada. ¿Cuántos litros de lágrimas habré desperdiciado en él? No quiero ni pensarlo, son demasiados, no podría calcularlo ni aunque quisiera. Seguiré echandole de menos cada día, aún así, espero extrañarle cada vez menos. Me encantaría poder decir que él es la razón de mi sonrisa, pero estaría mintiendo, no existe sonrisa alguna cuando pienso en él, básicamente, son todo lágrimas. ¿Cuántas veces le he dicho que le odio? Muchisimas, ¿Es cierto? Tal vez. Aunque, tengo mi teoría sobre que el amor y el odio son incompatibles, últimamente me estoy demostrando que no es así, cada vez veo más clara la compatibilidad entre ambos. Le quiero, por cada momento especial, por cada palabra, cada canción, cada sonrisa, cada "Te quiero". Le odio, por haber desaparecido de repente de mi vida, por no quererme más, por las lágrimas, por el dolor, por el sufrimiento. Hace tiempo, le di las gracias por todo lo que había hecho por mi, la verdad es que se las merecía. Tantas cosas han cambiado desde entonces, en sólo tres meses, tantos cambios, tanto dolor. Gracias...por nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Let's be crazy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario